PEDÓFILOS Y
PEDERASTAS Cómo actúan y cómo son
CÓMO
ACTÚAN
Los pedófilos y pederastas actúan de diversas maneras para
conseguir niños y niñas, con la finalidad de abusar de ellos,
integrarlos en una red de prostitución infantil o para elaborar
pornografía. Conocer su forma de actuar es fundamental para
mejorar la seguridad de los menores. Tanto los padres y
educadores como los niños deben conocerlas:
1º. En las salas de juegos recreativos. Algunos
pederastas frecuentan estas salas para, después de seleccionar
a un menor, ofrecerse a pagarle algunas partidas o retarle
a jugar contra él. Los abusos no se producen en el primer
encuentro, ya que los pederastas normalmente intentan ganarse
primero su confianza. Otros prefieren invitar al menor a
una hamburguesa o se ofrecen a llevarle al cine.
2º. Las zonas marginales.
Algunos pederastas prefieren frecuentar zonas deprimidas
para buscar niños o adolescentes desatendidos o con muchas
carencias. Les ofrecen entonces algún tipo de trabajo y
les aseguran dinero fácil.
3º. Salidas de colegios y parques. Otro tipo
de pederastas que suelen actuar en redes optan por el secuestro.
Este puede realizarse a la salida de un colegio, haciéndose
pasar por un conocido de la familia que viene a recoger
al menor porque la madre no va a llegar a tiempo; o en el
entorno de los parques infantiles o incluso desde un coche:
pidiendo al menor que se acerque al vehículo para indicarles,
plano en mano, donde está una calle.
4º. Discotecas. Algunas redes de tráfico de
menores captan menores utilizando a otros que actúan de
ganchos. Normalmente se trata de un "guaperas"
que intenta seducir a una adolescente para después llevarla
engañada hacia un coche o piso donde espera el proxeneta.
También pueden utilizar a otra menor amenazándola de muerte
o violación.
5º. A través de Internet. Se trata del último
sistema que están utilizando muchos pederastas y que trae
locas a las policías de otros países. Estos pederastas se
introducen en los canales de conversación escrita de Internet,
o "chats", haciéndose pasar por niños o niñas
en busca de nuevos amigos. Intentan así conocer la situación
de algunos menores, sus gustos y aficiones, hasta que llega
el momento de concertar una cita en un cine o hamburguesería
para conocerse mejor.
6º. A través de las revistas para niños y
adolescentes en las que se publican secciones en las que
los menores se ofrecen para inter-cambiar correspondencia
incluyendo datos personales (dirección...) e incluso una
foto.
7º. Utilizando a animales exóticos para atraer
a los niños en ferias y demás lugares. Les suben a los mismos
y les sacan fotografías para después ofrecérselas a sus
padres. Muchos padres dan sus datos para que les envíen
la foto o se la acerquen a casa. El pedófilo puede tener
así un banco de datos de niños/as con sus direcciones, teléfonos
y fotografías.
8º. En el interior de las grandes superficies
comerciales. Algunas redes de pederastas actúan preferentemente
en grandes superficies comerciales donde la concentración
de gente es alta y los padres están pendientes de encontrar
los productos que necesitan. La forma de operar consiste
en coger de la mano a un niño/a pequeño que se haya despistado
(o que se hayan despistado sus padres) y alejarlo del lugar.
Normalmente no lo sacan inmediatamente sino que se lo llevan
a los servicios. Allí le cambian rápidamente la vestimenta
y le afeitan el pelo, le ponen una peluca o una gorra, le
sedan si es necesario y salen por la puerta con toda naturalidad
y tranquilidad.
9º. En casa. Al menos
uno de cada tres abusos sexuales sobre menores se cometen
en el entorno familiar, por parte del padre, un tío o un
abuelo.
CÓMO
SON
No existe un perfil exacto del
pederasta o del pedófilo, no se le distingue a simple vista,
pero reproducen algunas características que sí resultan
significativas. Por ejemplo, su acercamiento a los niños
suele ser físico. Tras un primer contacto cuidadoso, para
no asustar ni levantar sospechas, comienzan a coger al menor,
abrazarlo y mimarlo. Les invitan e incluso les
colman de atenciones y regalos para generar en ellos un
sentimiento de deuda. A los niños se les enseña que deben
ser agradecidos y corresponder a los adultos (por educación)
y los pedófilos se sirven de esta circunstancia. Buscan
estar a solas de alguna manera con el niños o la niña para
ir a más. Los violadores de niños siempre quieren más. Muchos
de ellos tienen un nivel bajo de autoestima y se sienten
mucho más seguros con los menores. Otros, en un porcentaje
elevado, han sufrido abusos de pequeños. Un tercer grupo
lo que busca es humillarlos y doblegarlos, posiblemente
por haber sufrido antes desprecio de otros niños o niñas
durante la infancia.